lunes, 6 de diciembre de 2010

Controladores

No hago leña del árbol caído, y no me ensañaré con los controladores. Han perdido porque el gobierno tenía un propósito político y ellos no: con cierta ingenuidad, creyeron que para ganar bastaba con ser imprescindibles. Ahora, la cuestión es si el gobierno ha jugado bien sus cartas ó se ha dejado llevar, como presuntamente en otros asuntos, por la improvisación. La derecha se pregunta si era necesario adoptar medidas rechazadas por los controladores el viernes antes de un puente largo. ¿No habría sido más prudente que Zapatero se fuera a Mar del Plata, como estaba previsto, y que el gobierno decidiera esas medidas la semana siguiente, menos problemática?

No hay respuesta a esa pregunta fuera del contexto de crisis de deuda soberana que llevaba varias jornadas afectando muy seriamente a España. El crédito de nuestro país ha estado en entredicho durante casi dos semanas, y sólo la intervención del Banco Central Europeo – comprando deuda de los países más castigados – ha logrado tranquilizar a los mercados. El presidente del BCE aclaró que era un respiro momentáneo que tenía que ir acompañado de medidas claras para garantizar el cumplimiento de los planes de consolidación fiscal. Y, así, el gobierno decide, entre otras cosas, suprimir la ayuda de 426 euros mensuales a los parados de larga duración y recortar los privilegios de los controladores para privatizar la gestión aeroportuaria. Los primeros no van a protestar y se sabía que los segundos iban a hacerlo. Pero, en un Estado de derecho, el gobierno no puede dejarse influir por esa diferencia. Si se retrasaba una de las medidas, por miedo a las protestas, había que retrasar la otra, por un elemental sentido de justicia. El momento era oportuno, sin embargo, para seguir la recomendación del BCE, y las medidas eran ésas y no otras. Hasta el PP había mostrado su general acuerdo con ellas.

Ahora, los riesgos. Si eran considerables, también lo era la oportunidad mediática. 600.000 viajeros se han visto bloqueados; el cierre del espacio aéreo de España ha sido centro de las noticias de todo el mundo durante más de 24 horas. Muchos de los afectados, algunos de ellos extranjeros, apuntaban a la huelga de los controladores como símbolo del caos de la economía española que está arruinando nuestro crédito exterior. La energía desplegada por el gobierno en esta crisis es una metáfora de su determinación de hacer lo necesario para reducir el déficit y restaurar la disciplina económica. Aunque me temo que nada de esto ayudará a resolver problemas de fondo, pronostico una subida inmediata del PSOE en las encuestas sobre intención de voto y una relativa calma de los mercados para las próximas semanas, con suerte meses.

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@purgatecon

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